Más
de dos décadas escribiendo letras de canciones que no dejan
títere con cabeza tenían que aportar también
su rédito en forma de prosa. Aquí se hallan los cuentos,
desvaríos y reflexiones varias de quien, hasta ahora, ha
venido escribiendo textos breves sin orden ni concierto, casi siempre
para sí mismo y pocos más. Con la libertad de quien
no tiene que rendir cuentas a nadie, cuando "aún es
posible". Con esa frescura que se irá perdiendo poco
a poco y sin más remedio en cuanto el autor comience a ver
sus cosas impresas y tenga que contestar en público preguntas
sobre ellas a personas que pudieran llevar, incluso, corbata!
Pasajeros al tren.